Consejos e ideas para escritores noveles

¿Eres escritor novel? ¿Estás escribiendo tu primera novela?
Entonces, sigue leyendo, los consejos y e ideas que te doy a continuación pueden serte útiles.

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Poemad 2018: Homenaje a Pessoa

Ya ha comenzado Poemad 2018, el VIII Festival de Poesía de Madrid, con un montón de citas con una protagonista: la poesía. El viernes, yo acudí a un homenaje que hicieron, recitando poemas de Pessoa, uno de mis poetas preferidos.


Recitaron algunos que ya conocía (soy incapaz de recordarlos y decirlos de memoria, pero sé reconocerlos cuando otros los leen). A parte de declamarlos con naturalidad, cosa que no es nada fácil, crearon un ambiente precioso.

Me quedé con el título de uno de los poemas que expusieron, que me encantó, para poder buscarlo en internet y poder ojearlo de nuevo. ya que estoy, os lo copio por aquí por si aún no habéis tenido el placer de cruzaros con Fernando, aunque si habéis conocido a Julieth (Historias escritas en el viento) seguro que os suena, ya que también es su poeta favorito.

Espero que os guste:


TABAQUERÍA (ÁLVARO DE CAMPOS)


No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.

Ventanas de mi cuarto,
cuarto de uno de los millones en el mundo que nadie sabe quién son
(y si lo supiesen, ¿qué sabrían?)
Ventanas que dan al misterio de una calle cruzada constantemente por la gente,
calle inaccesible a todos los pensamientos,
real, imposiblemente real, cierta, desconocidamente cierta,
con el misterio de las cosas bajo las piedras y los seres,
con el de la muerte que traza manchas húmedas en las paredes,
con el del destino que conduce al carro de todo por la calle de nada.

Hoy estoy convencido como si supiese la verdad,
lúcido como su estuviese por morir
y no tuviese más hermandad con las cosas que la de una despedida,
y la hilera de trenes de un convoy desfila frente a mí
y hay un largo silbido
dentro de mi cráneo
y hay una sacudida en mis nervios y crujen mis huesos en la arrancada.

Hoy estoy perplejo, como quien pensó y encontró y olvidó,
hoy estoy dividido entre la lealtad que debo
a la Tabaquería del otro lado de la calle, como cosa real por fuera,
y la sensación de que todo es sueño, como cosa real por dentro.

Fallé en todo.
Como no tuve propósito alguno tal vez todo fue nada.
Lo que me enseñaron
lo eché por la ventana del traspatio.
Ayer fui al campo con grandes propósitos.
encontré sólo hierbas y árboles
y la gente que había era igual a la otra.
Dejo la ventana y me siento en una silla. ¿En qué he de pensar?

¿Qué puedo saber de lo que seré, yo que no sé lo que soy?
¿Ser lo que pienso? ¡Pienso ser tantas cosas!
¡Y hay tantos que piensan ser esas mismas cosas que no podemos ser tantos!

¿Genio? En este momento
cien mil cerebros se creen en sueños genios como yo
y la historia no recordará, ¿quién sabe?, ni uno,
y sólo habrá un muladar para tantas futuras conquistas.
No, no creo en mí.
¡En tantos manicomios hay tantos locos con tantas certezas!
Yo, que no tengo ninguna ¿puedo estar en lo cierto?
No, en mí no creo.
¿En cuántas buhardillas y no-buhardillas del mundo
genios-para-sí-mismos a esta hora están soñando?
¿Cuántas aspiraciones altas y nobles y lúcidas
-sí, de veras altas y nobles y lúcidas-
quizá realizables,
no verán nunca la luz del sol real ni llegarán a oídos de la gente?

El mundo es para los que nacieron para conquistarlo
no para los que sueñan que pueden conquistarlo, aunque tengan razón.
He soñado más que todas las hazañas de Napoleón.
He abrazado en mi pecho hipotético más humanidades que Cristo,
he pensado en secreto más filosofías que las escritas por ningún Kant.
Pero soy y seré siempre el de la buhardilla,
aunque no viva en ella.
Seré siempre el que no nació para eso.
Seré siempre sólo el que tenía algunas cualidades,
seré siempre el que aguardó que le abrieran la puerta frente a un muro que no tenía puerta,
el que cantó el cántico del Infinito en un gallinero,
el que oyó la voz de Dios en un pozo cegado.
¿Creer en mí? Ni en mí ni en nada.
Derrame la naturaleza su sol y su lluvia
sobre mi ardiente cabeza y que su viento me despeine
y después que venga lo que viniere o tiene que venir o no ha de venir.
Esclavos cardíacos de las estrellas,
conquistamos al mundo antes de levantarnos de la cama;
nos despertamos y se vuelve opaco;
salimos a la calle y se vuelve ajeno,
es la tierra y el sistema solar y la Vía Láctea y lo Indefinido.

(Come chocolates, muchacha,
¡Come chocolates!
Mira que no hay metafísica en el mundo como los chocolates,
mira que todas las religiones enseñan menos que la confitería.
¡Come, sucia muchacha, come!
¡Si yo pudiese comer chocolates con la misma verdad con que tú los comes!
Pero yo pienso y al arrancar el papel de plata, que es de estaño,
echo por tierra todo, mi vida misma.)

Queda al menos la amargura de lo que nunca seré,
la caligrafía rápida de estos versos,
pórtico que mira hacia lo imposible.
Al menos me otorgo a mí mismo un desprecio sin lágrimas,
noble al menos por el gesto amplio con que arrojo,
sin prenda, la ropa sucia que soy al tumulto del mundo
y me quedo en casa sin camisa.

(Tú que consuelas y no existes, y por eso consuelas,
Diosa griega, estatua engendrada viva,
patricia romana, imposible y nefasta,
princesa de los trovadores, escotada marquesa del dieciocho,
cocotte célebre del tiempo de nuestros abuelos,
o no sé cual moderna -no acierto bien la cual-
sea lo que seas y la que seas, ¡si puedes inspirar, inspírame!
Mi corazón es un balde vacío.
Como invocan espíritus los que invocan espíritus me invoco,
me invoco a mí mismo y nada aparece.
Me acerco a la ventana y veo la calle con una nitidez absoluta.
Veo las tiendas, la acera, veo los coches que pasan,
veo los entes vivos vestidos que pasan,
veo los perros que también existen,
y todo esto me parece una condena a la degradación
y todo esto, como todo, me es ajeno.)

Viví, estudié, amé y hasta tuve fe.
Hoy no hay mendigo al que no envidie sólo por ser él y no yo.

En cada uno veo el andrajo, la llaga y la mentira.
y pienso: tal vez nunca viviste, ni estudiaste, ni amaste, ni creíste
(Porque es posible dar realidad a todo esto sin hacer nada de todo esto.)
Tal vez has existido apenas como la lagartija a la que cortan el rabo
Y el rabo salta, separado del cuerpo.

Hice conmigo lo que no sabía hacer.
Y no hice lo que podía.
El disfraz que me puse no era el mío.
Creyeron que yo era el que no era, no los desmentí y me perdí.
Cuando quise arrancarme la máscara,
la tenía pegada a la cara.
Cuando la arranqué y me vi en el espejo,
estaba desfigurado.
Estaba borracho, no podía entrar en mi disfraz.
Lo acosté y me quedé afuera,
Dormí en el guardarropa
como un perro tolerado por la gerencia
por ser inofensivo.
Voy a escribir este cuento para probar que soy sublime.

Esencia musical de mis versos inútiles,
quién pudiera encontrarte como cosa que yo hice
y no encontrarme siempre enfrente de la Tabaquería de enfrente:
Pisan los pies la conciencia de estar existiendo
como un tapete en el que tropieza un borracho
o la esterilla que se roban los gitanos y que no vale nada.

El Dueño de la Tabaquería aparece en la puerta y se instala contra la puerta.
Con la incomodidad del que tiene el cuello torcido,
con la incomodidad de un alma torcida, lo veo.
El morirá y yo moriré.
El dejará su rótulo y yo dejaré mis versos.
En un momento dado morirá el rótulo y morirán mis versos.
Después, en otro momento, morirán la calle donde estaba pintado el rótulo
y el idioma en que fueron escritos los versos.
Después morirá el planeta gigante donde pasó todo esto.
En otros planetas de otros sistemas algo parecido a la gente
continuará haciendo cosas parecidas a versos,
parecidas a vivir bajo un rótulo de tienda,
siempre una cosa frente a otra cosa,
siempre una cosa tan inútil como la otra,
siempre lo imposible tan estúpido como lo real,
siempre el misterio del fondo tan cierto como el misterio de la superficie,
siempre ésta o aquella cosa o ni una cosa ni la otra.

Un hombre entra a la Tabaquería (¿para comprar tabaco?),
y la realidad plausible cae de repente sobre mí.
Me enderezo a medias, enérgico, convencido, humano,
y se me ocurren estos versos en que diré lo contrario.

Enciendo un cigarro al pensar en escribirlos
y saboreo en el cigarro la libertad de todos los pensamientos.
Fumo y sigo al humo con mi estela,
y gozo, en un momento sensible y alerta,
la liberación de todas las especulaciones
y la conciencia de que la metafísica es el resultado de una indisposición.
y después de esto me reclino en mi silla
y continúo fumando.
Seguiré fumando hasta que el destino lo quiera.

(Si me casase con la hija de la lavandera
quizá sería feliz).
Visto esto, me levanto. Me acerco a la ventana.
El hombre sale de la Tabaquería (¿guarda el cambio en la bolsa del pantalón?),
ah, lo conozco, es Estevez, que ignora la metafísica.
(El Dueño de la Tabaquería aparece en la puerta).
Movido por un instinto adivinatorio, Estevez se vuelve y me reconoce;
me saluda con la mano y yo le grito ¡Adiós, Estevez! y el universo
se reconstruye en mí sin ideal ni esperanza
y el Dueño de la tabaquería sonríe.


Diferencias entre escribir novela y poesía


El otro día, hablando con una alumna, recordé mi teoría de escribir novela y poesía. Le dije: “para mí, una novela, mal que bien, puedes escribirla cuando quieras, pero la poesía es caprichosa, solo puedes escribir cuando ella quiere”

¿Por qué lo creo? Una novela tiene muchas partes. Si se te atraganta una escena, puedes ir escribiendo otra, o puedes ir realizando un guión de acontecimientos. Puedes mejorar las fichas de los personajes, o corregir páginas anteriores. Puedes ir pensando en títulos de capítulos o incluso en el diseño del libro… si no tienes un día de inspiración, puedes dedicarte a otras tareas, ya que una novela, tiene muchas porciones que construir. 

Además, creo que si no te sientas frente al ordenador, dispuesto a continuar avanzando la historia, es prácticamente imposible que ésta siga su curso. Es decir, que necesitamos de una predisposición por nuestra parte para redactarla. Puede que el resultado no sea, del todo, de nuestro agradado pero no importa, porque siempre podremos rehacer, cambiar y mejorar los textos.

Ahora bien, escribir poesía es un proceso muy diferente, a mi entender. No decides manuscribir poemas, ellos seleccionan la ocasión de manifestarse. Normalmente lo hacen cuando menos te lo esperas, y casi nunca frente a la computadora, donde nos damos cita con la novela. Por eso aconsejo ir siempre con una libretita a mano, porque esos versos pueden aparecer en cualquier momento o lugar y tal y como han aparecido, de improviso, desaparecen, y ya nunca más sabrás de ellos. (O, por lo menos, a mí me pasa, mi memoria es bastante mala). 

Por eso creo que, con constancia, quizás inventes una buena historia, si tienes una idea que merezca ser contada, un personaje interesante y un estilo trabajado, pero creo que no se escoge ser poeta. Si, algo en ti, quiere salir en forma de poema, lo único que podemos hacer es un mero trasmisor, coger ese boli y ese papel y trascribirlo. 

¿Qué opináis sobre estos procesos? ¿Os pasa igual?




Próximas entradas:

*¿Qué es mejor: escribir a mano o al ordenador?
*¿Cómo me organizo?

II Feria de editoriales y librerías de Madrid

¡Hola proyectitos!

Os comento, que vuelve la Feria de editoriales y librerías de Madrid, que por segundo año consecutivo, se celebra en la Plaza Mayor de nuestra ciudad. Se reunirán más de 60 editoriales y librerías en casetas, similiares a las de la Feria del Libro que se muestra en el Retiro, con un montón de puestos repartidos por toda la plaza.

Podéis acercaros a visitarla en horario de 11 a 14:30 y de 16 a 20:30 del 26 de Octubre al 4 de Noviembre, ambos incluidos.

No me diréis que no tenemos oportunidades para conseguir nuestros libritos y recorrernos ferias para ver novedades. Es un lujo poder estar en la capital y que hagan eventos así. Además, ¡en un marco incomparable!

¡Aprovechad la ocasión, que está muy bien!



Nuevo Pack de escritura en colaboración con Ebrolis


¡Hola proyectitos!

Hoy os traigo una entrada, que a muchos, ya os sonará. Se trata de la colaboración que, por tercera vez consecutiva, hago con la Ebrolis que distribuye libros de toda  índole y, que en esta ocasión, lo hace de libros para la escritura, algo que creo os puede ser muy útil.

Además, el proyecto me encanta, ya que una parte de lo recaudado (el porcentaje que cada uno elija al comprar el pack) va destinado a la importante ONG  WORLDREADER, que ayuda a millones de personas a acabar con la alfabetización a nivel mundial, labor preciosa y extraordinaria que vale la pena apoyar.



Como os decía, una de mis guías "cómo crear personajes" es parte de este pack de escritura tan especial, formando equipo con grandes profesionales que han querido sumarse a esta iniciativa.




Si quieres echar un vistazo al pack, dejo por aquí mi enlace personal para que le echéis un vistazo al funcionamiento:






Otras colaboraciones:

Pack anterior

Ebrolis 2017


Poema de "Si..."

El otro día me hablaron de este poema y me ha parecido interesante traerlo al blog, por si no lo conocíais. Lo escribió Rudyard Kipling haciendo referencia a las buenas construmbres del ser humano. Quizás alguna de estas frases (o la poesía por entera, nos pueda servir en estos momentos más bajos, donde nos sentimos sin fuerzas, decepcionados o con desánimo.



Poema original
 
If—

If you can keep your head when all about you
Are losing theirs and blaming it on you;
If you can trust yourself when all men doubt you,
But make allowance for their doubting too;
If you can wait and not be tired by waiting,
Or, being lied about, don't deal in lies,
Or, being hated, don't give way to hating,
And yet don't look too good, nor talk too wise;

If you can dream—and not make dreams your master;
If you can think—and not make thoughts your aim;
If you can meet with triumph and disaster
And treat those two imposters just the same;
If you can bear to hear the truth you've spoken
Twisted by knaves to make a trap for fools,
Or watch the things you gave your life to broken,
And stoop and build 'em up with wornout tools;

If you can make one heap of all your winnings
And risk it on one turn of pitch-and-toss,
And lose, and start again at your beginnings
And never breathe a word about your loss;
If you can force your heart and nerve and sinew
To serve your turn long after they are gone,
And so hold on when there is nothing in you
Except the Will which says to them: "Hold on";

If you can talk with crowds and keep your virtue,
Or walk with kings—nor lose the common touch;
If neither foes nor loving friends can hurt you;
If all men count with you, but none too much;
If you can fill the unforgiving minute
With sixty seconds' worth of distance run
Yours is the Earth and everything that's in it,
And—which is more—you'll be a Man my son!



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Traducción

Poema de Si...
 
Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando todos a tu alrededor
la pierdan y te culpen a ti.
Si puedes seguir creyendo en ti mismo cuando todos dudan de ti,
pero también aceptas que tengan dudas.
Si puedes esperar y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no incurres en el odio.
Y aun así no te las das de bueno ni de sabio.

Si puedes soñar sin que los sueños te dominen;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso,
y tratar a esos dos impostores de la misma manera.
Si puedes soportar oír la verdad que has dicho,
tergiversada por villanos para engañar a los necios.
O ver cómo se destruye todo aquello por lo que has dado la vida,
y remangarte para reconstruirlo con herramientas desgastadas.

Si puedes apilar todas tus ganancias
y arriesgarlas a una sola jugada;
y perder, y empezar de nuevo desde el principio
y nunca decir ni una palabra sobre tu pérdida.
Si puedes forzar tu corazón, y tus nervios y tendones,
a cumplir con tus objetivos mucho después de que estén agotados,
y así resistir cuando ya no te queda nada
salvo la Voluntad, que les dice: "¡Resistid!".

Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud.
O caminar junto a reyes, sin menospreciar por ello a la gente común.
Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.
Si todos pueden contar contigo, pero ninguno demasiado.
Si puedes llenar el implacable minuto,
con sesenta segundos de diligente labor
Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y —lo que es más—: ¡serás un Hombre, hijo mío!

Balance de "Hostia un libro"


El pasado sábado se realizó el HUL “Hostia un libro” una feria de libros independientes en el que tuve el placer de participar, un año más. La experiencia, en general, volvió a ser muy positiva, diferente al año pasado, eso sí, por las temperaturas más suaves. 



El evento tuvo un montón de visitas y mi pequeño stand también. Algunas me hicieron mucha ilusión porque se materializa el apoyo que algunas personas vuelcan sobre mí y es algo importante para motivarte. Te sientes muy bien cuando, alguien a quien aprecias, valora tu trabajo y tu esfuerzo. Desde aquí, agradezco a todos aquellos (familiares, amigos, alumnitos...) que se acercaron o hicieron la intención de hacerlo (aunque finalmente no pudieran), son gestos muy bonitos.

También me parece precioso que, alguien que no te conozca de nada, vaya a la feria, se tome su tiempo para ver tus obras y, de entre todo lo que hay a su disposición, se enamore de uno de tus libritos. Julieth, las libélulas y mis palabras están a buen recaudo, lo sé. Y espero que, aquellos que se llevaron sus ejemplares a casa, los disfruten.

Por último, le doy las gracias a los organizados del festival, que sean tan atentos y tan majos y hayan estado pendientes para que todos estuviésemos a gusto y saliera todo bien. Es bastante curro, además, y que den, así,  visibilidad a los pequeños editores y creativos, que no tienen tantos recursos para hacerse publicidad y hacer llegar su material al público. 


Muchas gracias a todos, estoy muy agradecida. 

¡Larga vida al HUL!













Por si te lo perdiste: