Consejos e ideas para escritores noveles

¿Eres escritor novel? ¿Estás escribiendo tu primera novela?
Entonces, sigue leyendo, los consejos y e ideas que te doy a continuación pueden serte útiles.

Historias escritas en el viento. Capítulo 1 (3/5)



Capítulo 1. Parte 3/5

Es casi la hora de comer. Suele comer pronto porque después de la caminata de todas las mañanas, siente hambre y no le gusta comer tarde, así que a la una y media se prepara alguna ensalada inventada, con ingredientes que mezcla según lo que haya en la nevera y se hace un filete de pollo o pescado a la plancha. Después se atiborra de fruta durante toda la tarde. Siempre tiene algún cuenco de fruta cerca del sofá para ir picando. A veces son fresas, otras picotas, algunas albaricoques, etc.
Le gusta cocinar con música. Normalmente se pone algo animado para poder comer alegre, aunque le toque el día decaído. Porque cree que si come sintiéndose triste no le alimenta igual.
Cuando hace lentejas, le gusta, antes de cocinarlas, hundir las manos varios minutos entre las pequeñas lentejitas y lo mismo hace con la carne, que manosea creyéndose el carnicero del mercado a quien se lo ha comprado. Con el pescado no es igual. Porque cuando agarraba uno entero, se le escapaba y parecía querer irse de nuevo al agua. A ella le daba pena y alguna vez lo había llevado al lago del Retiro. Se imaginaba como volvía a la vida y era feliz, aunque con la memoria que tenían los peces no se acordarían de ella y de su hazaña, pero no importaba, ella había contribuido a ello y eso le ponía contenta, aunque solo fuera por un rato.
Como hacer bien el reciclado de papel, vidrio, plástico y basura orgánica. A menudo la gente piensa que es una pérdida de tiempo y una tontería, pero ella quiere dejar el Mundo mejor de cómo lo ha encontrado, y ya que no es ni poeta, ni pintora, ni músico ni médico ni químico, ni inventora, ni nada productivo, esa es su forma de contribuir a su mejora. Quizás no tiene palabras bonitas que regalar, pero si actos con que demostrar su buen corazón.


Sin embargo, quien conozca a Julieth sabe que tiene muchas mas cosas buenas que ella desconoce, como saber valorar el arte en cuanto lo ve, ver el mundo con esa mirada limpia, de quien descubre cada rincón y le maravilla, como la mirada de un niño que descubre por primera vez el mundo. Y no se da cuenta de que aquellos que quieren mejorar el mundo con sus palabras o con sus obras, no conseguirían nada si no hubiese personas como ella que supieran admirarlas. ¿Quién es mas artista, escritor o poeta, quien inventa la obra, escribe la novela, pinta el mejor cuadro, compone la mejor canción,  o quien sabe reconocerla como tal?
Lo malo es que no hay nadie cerca para decírselo y entonces vive su mentira. Y cree estar sola porque sus pequeños actos cotidianos no interesan a nadie, por mucho que contribuya al medio ambiente y a la mejora del planeta.
Y por eso muchas tardes, se queda dormida en el sofá, abrazada a algún cojín, viendo los documentales de la dos. Con el cuenco de fruta a medio acabar y el gato a sus pies. A veces duerme para no pensar y poder soñar, y entonces sueña con otra realidad que no tiene mucho que ver con su rutina. Todo está trastocado, tan pronto puede estar en Madrid, como en cualquier otra ciudad, en su casa, o en la casa de un vecino o en una que nunca haya visto. Con gente conocida o con desconocidos que se comportan con ella como si la conocieran de toda la vida. Le gusta soñar, pero mejor si lo hace despierta, porque así las historias van por donde ella quiere y no por donde deberían. En su cabeza crea realidades paralelas que la entretienen las tardes pero que le amargan las noches.
Después de la pequeña siesta, suele ir a su dormitorio y se sienta en su escritorio, mira su corcho y donde normalmente los demás pinchan las fotos con sus amigos o novios, ella tiene un plano de su vecindario. Es como un mapa grande donde ha dibujado un gran esquema del bloque de enfrente, porque ella piensa que vive en el bloque equivocado, y que está de más en ese piso. A ella no le importaría irse ahora mismo porque cree que todos sus vecinos de la comunidad son aburridos y desdichados y que ella lo es un poco porque vive en ese bloque y no en el de enfrente.
El edificio de en frente, el portal 21, posee unos vecinos que se le antojan especiales. Lleva poco tiempo observándoles pero se ha podido dar cuenta de que tienen algo que les hace diferentes y lo extraordinario es que tanta gente maravillosa haya ido a parar al mismo lugar. Y ella desea estar con ellos. Formar parte de esa comunidad y, de alguna manera, formar parte de sus vidas.




Nota: No te pierdas la continuación el próximo miércoles.


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"Historias escritas en el viento"
Capítulo 1. Parte 3/5
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