Consejos e ideas para escritores noveles

¿Eres escritor novel? ¿Estás escribiendo tu primera novela?
Entonces, sigue leyendo, los consejos y e ideas que te doy a continuación pueden serte útiles.

Carta de despedida al 2013



Carta Nº:11

Lo primero con lo que empiezo estas cartas es comentando, a quienes no saben de que va todo esto, que el último día de cada año suelo escribir una carta de despedida al año que se acaba. Llevo haciendo esto once años. Las primeras cartas las enviaba por email a mis amigos y hace seis años que la traje aquí al blog. Por eso esta carta es la undécima. Además esta es la entrada número 47 de este año, me gusta que sea así.

Lo segundo que os tengo que comentar es que me sirve para hacer balance del año que se va. Me han ocurrido cosas terribles en este año pero también algunas bonitas, que son con las que nos tenemos que quedar. (Todos esos momentos buenos, o casi todos, están recogidos en los me acuerdos).

Hace unos meses se me ocurrió una nueva teoría. Soy mucho de teorías que me explican el mundo o que intentan hacerlo, ya que a veces no consigo entenderlo. Ésta en concreto la he llamado: la teoría de los Planetas. Y creo que os puede ser interesante, y si no es así, pues bueno, es mi manera de felicitaros el año también, que es el tercer cometido de esta carta.

Este año me he imaginado a cada uno de nosotros como un planeta. Cada uno tiene en su mundo particular aquello que más le gusta, por ejemplo el mío está lleno de vegetación, árboles y animales, sobre todo perros. También hay libros, cultura en general y bueno, todo eso que me gusta. Cada uno puede convertir su planeta en lo que quiera y albergar en él cuanto le plazca.

Los planetas están en el Universo. Hay muchos Universos pero nuestro planeta orbita solo en uno de ellos y sigue una trayectoria natural propia. ¿Qué ocurre? Que cada planeta tiene la suya exclusiva y que solo a veces se entrecruzan esos caminos. A veces lo hacen por mucho tiempo porque la órbita es más corta, o paralela o conjunta a otro planeta.

Me di cuenta de esto este año, cuando varias personas volvieron a aparecer en mi vida después de varios meses. Pensé en que quizás cada X tiempo vuelven a irse y vuelven a estar en mi vida, una y otra vez.

A colación de este pensamiento, también me ha surgido algún otro que me parece interesante incluir en esta carta. A lo largo de mi vida me he encontrado a personas que seguían convicciones y normas absurdas que nos imponemos a nosotros mismos (yo la primera y este año me he dado cuenta de alguna que he eliminado) y en muchas ocasiones estas personas no me han dado segundas oportunidades. Algunas personas creen que en ideas como: si el primer día en que conoces a una persona no te cae bien no será tu amiga, o el primer mes de relación tiene que ser así o asá, o si alguien comete un error ya no puede ser amigo, o todo tiene que ser perfecto o sino no vale la pena, etc. Esas ideas rotundas con las que definimos las relaciones personales, lo único que hacen es que perdamos grandes oportunidades de conocer personas maravillosas. Y os cuento esto porque si yo fuera como esas personas que no me conceden a mi una segunda oportunidad, entonces me habría perdido un montón de preciosos me acuerdos. Me ha pasado este año más que en ningún otro. Personas que han vuelto a mi vida y que les he abierto las puertas o que he insistido para continuar amistades y que me han llevado a experiencias dignas de ser recordadas. Por eso, las personas que no dan segundas oportunidades, me dan lástima, porque se pierden muchas cosas solamente porque en sus ideas cuadriculadas no toleran otras formas de ser y eso es primordial para poder aprender y enriquecerse como persona.

Una vez, alguien me dijo que si alguien tenía que ser tu amigo, lo sería (aunque a priori ni siquiera lo pareciera) y que si alguien era el amor de tu vida, lo sería (aunque tampoco lo pareciera a priori). Al final, lo que tiene que ser, es y lo que no, te hace aprender.

Cuando termina un año solemos hacer repaso de esas personas que están cerca y algunos también hacen limpieza en sus contactos. Creo que hay una manera de saber quienes nos sobran en la vida: si esas personas empeoran nuestra vida sobran, porque no estamos en el Universo para sufrir y en éste, hay muchos más planetas que conocer o “reconocer” que puedan enriquecerlo. Yo me quedo siempre con lo bueno que cada persona me ha dado pero si en el presente no puedo sacar algo positivo entonces me alejo, no es por rencor, es porque entiendo que nuestros caminos se separan.

No hay ningún otro planeta que tenga tu misma órbita por lo que tarde o temprano se separa de nuestro camino pero disfrutemos el tiempo juntos, que el Universo nos ha regalado.

Seguramente en este año nos hayan pasado a todos cosas malas y algunas de ellas habrán sido peores por la manera en que las hemos afrontado. A lo mejor se trata de eso, de vivir lo que nos toca pero de otra manera. Si abrimos nuestra mente, le dedicamos tiempo a lo importante (pero no solo para escribirlo en bonitas frases, sino con hechos), escuchamos a nuestros amigos y a esas personas que nos han ayudado en algún momento o nos han sacado alguna sonrisa, si nos enfadamos menos y nos reímos más. Pasamos por alto los defectos de los demás y los queremos tal cual son. Si nos tomamos el tiempo necesario y somos más pacientes para conseguir lo que queremos. Si luchamos contra lo que no nos gusta y por hacer realidad nuestros proyectos que más ilusión nos aportan, quizás este año sea mejor y no repitamos errores pasados.

Que vuestro 2014 sea tan bueno como lo sois vosotros.


Otras cartas:


Je me souviens o Me acuerdos 2013



Los 47 me acuerdos del 2013

¿Os acordáis de aquella entrada de mayo de 2010 en la que os comentaba que había descubierto los “Je me souviens o me acuerdos”? la podéis leer en este enlace: Je me souviens o me acuerdos. Para quienes os habéis incorporado más tarde, os contaré que es una manera de recopilar los recuerdos bonitos que hemos tenido en nuestra vida y que, además de servirnos para recordarnos que los hemos tenido, también pueden darnos algunas ideas a la hora de escribir nuevas historias.
Desde que lo descubrí lo he ido haciendo cada año, incluso lo introduje en una de las cartas de despedida del año (que por cierto será la siguiente entrada y última del año). Aunque no las he publicado, las he ido haciendo en Word. Este año me apetece traerla aquí, ya que ha sido un año muy difícil, y hacérosla conocer a quienes aún no la hayáis descubierto. Y si os animáis podéis hacer algún me acuerdo en comentarios o sino en vuestro archivo personal.
Este es mi listado y mi homenaje a aquellos que lo han hecho posible.

Invierno


1. Me acuerdo de los viernes latineros, las noches de juegos, los torneos de rummi, de las canciones en  karaokes, de los sábados malasañeros y de reírme hasta llorar en el cine viendo los Miserables.
2. Me acuerdo de la tarde en el columpio y de cómo eran mejor los planes que no se planeaban.
3. Me acuerdo de las mañanas en el teatro.
4. Me acuerdo de convertirme en anti-tapón y de ser fiel a mis principios.
5. Me acuerdo de las cenas mexico-pichonas y de las risas viendo la teletienda.
6. Me acuerdo de ir a tomar viento a conocer a un perrito y acabar de confesiones en una biblioteca con vistas a nuestros sueños.
7. Me acuerdo de al tarde de puentes y lluvia.



Primavera


8. Me acuerdo de lo bien que me lo pasé organizando mi cumple  y de lo bien que me lo pasé celebrándolo con vosotros.
9. Me acuerdo del viaje relámpago a la playa, de las comilonas, del ascensor con vistas y del aire que se llevaba lo malo.
10. Me acuerdo de las enseñanzas de una pequeñaja.
11. Me acuerdo de las visitas a una casa lejana y de hablar de las cosas importantes.
12. Me acuerdo del viaje a Marruecos. De fumar en cachimba, de la harira y el kuskus, de las calles de Tánger, de montar en camello. De mi perrito de Assilah.
13. Me acuerdo de mi visita anual al expo-perros y de todos los eventos de perros a los que fui y de quien me acompañó.
14. Me acuerdo de mis sesiones de pelis y de aprender sobre la vida.
15. Me acuerdo de los paseos por al Feria del Libro.
16. Me acuerdo del símbolo que significaba: tú puedes. Tú decides.
17. Me acuerdo de los días de domingo en el río y de las confesiones con los pies en remojo.

Verano


18. Me acuerdo de los días maquetando la ciudad de Zénnox, peleándome con Amazon y de mi ayudante, sin el que no hubiese sido posible. Me acuerdo de que el 23 de Julio publiqué mi libro. Y de que el 24 llegaron a casa dos ejemplares de mi libro.
19. Me acuerdo de la noche orgullosa, del picnic nocturno en el templo de Debod, de los planes autodestructivos.  De la conversación en el lago a la luz de la luna llena.
20. Me acuerdo de filosofar contigo en el césped de cualquier parque comiendo helados.
21. Me acuerdo de cuando te conocí. De cuando os conocí. De las tardes en el Retiro jugando a matarnos con el hucky, buscando tesoros o saltando en los aspersores.
22. Me acuerdo de aquella tarde en el Madrid Río. Me acuerdo de los tesoros.
23. Me acuerdo de los días de piscina, de ponerle banda sonora, de las risas.
24. Me acuerdo del Memories, del sí y del no. De contar como nos da la gana. De las risas y de los días fenomenables. Me acuerdo de lo que me llevaba en la maleta: una junta de la trócola, dieciséis válvulas, una bicicleta y otras mil cosas más.
25. Me acuerdo de mi cita anual con el parque de atracciones. De los juegos de magia, de la suerte, de las confidencias a las tantas en el césped. La vuelta a casa escuchando la fuga pensando en fugarnos lejos.
26. Me acuerdo de recorrer el Museo del Prado en mil días. Me acuerdo de entrar en el cuadro con las Meninas, que me contaron un secreto y me despidieron con un beso.
27. Me acuerdo de cuando salieron mal los cálculos. Me acuerdo de la magia, de una escalera que no se sabía a donde conducía. De que todo el mundo miente.
28. Me acuerdo de que hay mensajes que te alegran el día y hay otros que se podrían haber perdido.
29. Me acuerdo de no ir a bailar salsa.
30. Me acuerdo de una fiesta de cumpleaños en un piso de Lavapiés, donde acabamos celebrando el cumpleaños de uno de los invitados, el inesperado reencuentro, las reflexiones filosóficas. De hablar de pelusas, de conectar. Y de cables que se entrecruzan, como los caminos de las personas.
31. Me acuerdo de todos los libros que he firmado. De ver como se emocionaba mi abuela y como me emocionaba yo al verla. Me acuerdo de las buenas críticas hacia mi novela y de todas las opiniones que he recibido de ella. De firmar ejemplares en cafeterías. Me acuerdo de firmar un ejemplar de mi novela a una querida fan en la Gran Vía.
32. Me acuerdo de la teoría de la moto. De Gazpacho. De pintar mi vida de colores.
33. Me acuerdo de la miniexposición del Conde Duque un año después: una mierda con dos vitrinas dan para muchas risas. Me acuerdo de la Feria del Libro Antiguo, de los mercadillos del libro solidario de las exposiciones de fotografía y de todas las exposiciones a las que he ido. Me acuerdo de la exposición de hombres alargados y árboles de un bosque de soledad. De mis noches en la Filmoteca.

Otoño


34. Me acuerdo cuando me vi en la lista de admitidos en Producción Editorial. De lasexcursiones, de las risas en clase, de ¿es cudo o es codo?, de mi nuevo nueve. Me acuerdo de convertirme por una tarde en tipógrafa artesanal.
35. Me acuerdo de aquella aparición mágica de aquellas que solo suceden en las películas.
36. Me acuerdo del rock en vena, chocolate pa las penas y de los ensayos de teatro curativos. Del cachorro de dálmata mágico.
37. Me acuerdo del Getafe Negro y de firmar un libro a mi escritor favorito. Me acuerdo de los carteles bicolor, las letras dando vueltas en la habitación, el arte, los papiros, los bailes.
38. Me acuerdo de las visitas y las muestras de cariño, inagotables.
39. Me acuerdo de despertarme por un terremoto.
40. Me acuerdo de la tarde de consejos y bicicletas, del puto jones y de delinquir sin querer con otra moderna de pueblo. De repartir soplamocos virtuales. De las tardes de “solo chicas”.
41. Me acuerdo de ver la copa medio vacía o medio llena.
42. Me acuerdo de hacer malabares con las palabras. De los aros brillantes. De la magia.
43. Me acuerdo del rescate, de Melies, el piano y alguien que susurra en francés. De nuestro saloncito y de las mil conversaciones tras nuestro reencuentro en algún lugar del mundo.
44. Me acuerdo de dejar de seguir normas estúpidas que nos imponemos a nosotros mismos. De escuchar el silencio.
45. Me acuerdo de la ser críticas de cortos y de la historia que no fue.
46. Me acuerdo de la lista de prioridades y no la olvido.
47. Me acuerdo de superarme a mí misma y sentirme orgullosa. Y de aquellos "me acuerdos" que no se pueden explicar por aquí. De todas esas personas que se merecen que las recuerde y de aquellas de las que me gustaría que me recordaran.