Consejos e ideas para escritores noveles

¿Eres escritor novel? ¿Estás escribiendo tu primera novela?
Entonces, sigue leyendo, los consejos y e ideas que te doy a continuación pueden serte útiles.

Carta a Ana Frank

Querida Ana Frank,

Lo primero que quería decirte, es que conocía ya tu historia pero hasta ahora no me había leído tu diario. Leer un libro en donde aparece un diario siempre es interesante, incluso te cuento que mi primera novela tenía uno muy valioso. Pero aunque interesante, no es igual que leer un diario real de una persona. Algo tan íntimo que la persona solo escribe para sí, nunca debiera ser leído por otra persona. En tu caso, resulta que es un diario histórico. Que tiene el valor añadido por lo que representa: todo el horror vivido por el pueblo judío a manos de la dictadura de Hitler. Pero te diré que para mi tiene mucho más valor incluso. Y es que hablas de problemas que todo joven ha podido tener. De las dificultades para hacerse mayor, de las dudas con el sexo, de como relacionarte con otras personas, del trato con tus familiares, de la resignación, la impotencia y la injusticia llevada a la máxima potencia.

Y aún habiendo vivido todo eso, de estar escondida dos años en una pequeña casa con personas ajenas y con tu propia familia que a veces eran más ajenos aún. Sin poder salir al exterior. Sin poder volver a ver esa naturaleza con la que tanto disfrutabas. Sin comer otra cosa que no sean patatas podridas y espinacas o lechuga. Sin poder relacionarte con otras personas. Sin tener tu propio espacio para poder escribir tranquila, o poder enamorarte. Sin poder viajar y conocer otros mundos o tener todo tipo de experiencias con las que soñabas. Aún así no pierdes el entusiasmo y las ganas de seguir con el día a día.

Te privaron, como a muchos otros de todo eso, simplemente por ser judía. Y a pesar de ello dabas las gracias todos los días por seguir viva. Y no solo por eso, sino que sacabas el lado bueno de las situaciones y seguías formándote. Es admirable ser así. Reconocer tu miedo y seguir adelante. Pensando en todo lo bueno que está por venir, sin dejarte llevar por las quejas constantes y la tristeza.

Eres un ejemplo a seguir y no solo por la entereza y la fuerza con la que viviste hasta el final de tu encierro, de tu vida. Sino por ser simplemente una niña que mostró al mundo entero sus sentimientos, sus anhelos, sus miedos. (En muchísimas veces me siento bastante identificada).

Querías ser periodista y una gran escritora. Ser alguien en la vida, ser diferente. Llegarle a la gente con lo que escribieras. Siento que haya sido de esta manera, pero puedo decirte desde aquí que lo has conseguido. Que me hubiera encantado conocerte en algún momento aunque tú fueras una anciana centenaria y yo una niña. Habría sido fantástico.

Por último quisiera agradecerte el hecho de que quisieras dejarnos tu diario escrito para que lo leyéramos personas desconocidas. Porque con tu testimonio, además de refrescar la memoria de la historia del mundo, que siempre hay que tener presente para no repetir, porque nos recuerda que por muy difícil que sea nuestra situación siempre hay maneras distintas de sobrellevarla. Y esas distintas maneras, lo cambian todo.

Gracias de corazón,

Tu Elena.


Nota: A pesar de conocer el fatal desenlace que tuvo la vida de Ana Frank, no pude por menos, que después de leer su diario y quererla, derramar un par de lágrimas, pensado en otra gran pérdida para la humanidad.

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