A veces, escribo de más...

..........................................................................................................Y ésta, es una de esas veces.

Sin Arreglo en concierto



El otro día, por fin pude asistir a un concierto de Sin Arreglo para poder verlos en directo. No solo me parece que tienen buenas canciones, sino letras curradas y reivindicativas que te llenan de energía. Sabía que verles en directo me iba a gustar.
Descubrí además que el cuarteto mezcla sus voces y que hasta el batería, cantaba canciones sin parar de tocar, algo que en bandas más modestas nunca había visto.
 

Fue curioso escuchar las canciones que tantas veces me han acompañado en mi trayecto de autobús al centro, eran interpretadas allí delante de mí, en el escenario, como por ejemplo: "memo", "historia de un zapato", "los que vienen detrás"...

Tocaron muchas otras nuevas (dicen que son canciones que incluirán en el próximo disco así que tendré que esperar) y ciertamente me hubiera encantado escuchar mi canción preferida “levantémonos de la cual estoy enamorada sobre todo por la melodía de guitarra, pero fue fantástico y espero que en algún otro la dejen caer.

Por último, apuntar que me parecieron unos chicos muy humildes y normales, que no iban de nada y eso siempre es de agradecer. Con la entrada al concierto, nos regalaron su primer disco, "en canicas" que nos firmaron a todos los que quisimos muy amablemente, y yo además compré el último, llamado: "al lío" así que me volví a casa tan contenta.
Seguro que repito porque me gustó mucho. ¡Gracias chicos!







NOTA: Podéis escuchar algunas de sus canciones en su web: WEB DE SIN ARREGLO

Vuelven los miércoles poéticos



Ahora en septiembre comienzo el tercer curso de mi planning personal. En algunas ocasiones os he explicado en qué consistía. Básicamente se trata de examinarse a sí mismo de varias asignaturas que cada uno se “imponga”. Cada persona se puede hacer el suyo propio pues es una manera divertida y práctica de aprender a hacer cosas que queremos aprender, organizarnos nuestras propias tareas y conseguir los objetivos fijados. El mío en concreto sigue teniendo cinco asignaturas, que con el tiempo han ido variando y que ahora mismo son: literatura y ortografía; arte y decoración; educación física e imagen personal; dibujo y Artes Gráficas; y Psicología. Si realizo alguna actividad en el día a día relacionada con alguna de las asignaturas, me doy puntos. Por ejemplo: leer, escribir, hacer deporte, andar, hacer cosas en el piso, publicar en el blog, etc. Cada mes tengo que llegar a unos puntos determinados para lograr aprobar y cada mes ese número es más elevado para tener que esforzarse más en conseguir la meta. Es una manera de esforzarte y lograr aprender muchas cosas, a mí me encanta.
 
Ahora en septiembre quiero comenzar de nuevo los llamados “miércoles poéticos” no es más que dedicarle de media a una hora a la semana (en mi caso los miércoles) a la poesía. Ya sea leer algún libro, buscar autores por Internet y leer algunos poemas o incluso escribir alguna poesía propia por probar. ¿Qué es media hora a la semana? Y no sabéis cuantos beneficios os aportará. El mundo necesita más poesía y por qué no empezar a introducirla en nuestra propia rutina. Además, para aquellos que escriben narrativa, es un buen ejercicio y además una fuente de inspiración.

Venta de reseñas literarias



A través de una colega bloguera, he dado con este interesante artículo sobre las reseñas literarias que se hacen por Internet. Comentan que muchos autores, sobre todo noveles, pagan por reseñas favorables sobre sus obras. Este es el enlace paraleer el artículo completo
Recuerdo como este tema tuvo mucha relevancia hace ya dos años, como se revolucionó la blogosfera entre quienes destaparon todos los trapos sucios y quienes realizaban esas prácticas y se sintieron amenazados.

La verdad es que no me sorprende esta práctica que va todavía un poquito más allá del intercambio de comentarios buenos de libros. Ya que en mi trayectoria como bloguera que escribe sobre lecturas, he visto actitudes de seudoescritores que hacían cualquier cosa porque sus títulos estuvieran rondando por toda la blogosfera. Y cuando digo cualquier cosa, digo por ejemplo intercambio de reseñas (tu escribes de mi libro y yo escribo del tuyo), pelotear a blogueros después de haberlos insultado (me ha ocurrido en primera persona), bombardearte con correos para que les hagas publicidad en tu blog, cuando ellos no se interesan por quien eres o de lo que escribes…en definitiva, saltarse valores y principios solo porque tu obra está en los puestos de ventas mas altos.

Me pregunto de qué sirve alcanzar los puestos más altos de ventas en páginas como ésta, por mucho dinero que se gane, si tus principios quedan a la altura del betún. Hay “escritores” que jamás compraré porque sé de donde han salido y creedme que en cuatro años he conocido muchos de ellos que no eran nadie, que al principio iban de colegas humildes que te decían lo bien que escribías o lo mucho que les gustaba tu blog, hasta que consiguieron tantos seguidores-“amigos”-compradores que comenzaron a engordar su ego y sus bolsillos a costa de esas falsas amistades engañadas.

La blogosfera ha dado a muchos de estos seres carroñeros que ahora van de escritores y se creen importantes, que son capaces de sentirse superiores a ti solo porque no has entrado en su juego. Sigo diciendo que prefiero mil veces conservar mis principios intactos a que una novela mía llegue a lo más alto de las listas de ventas. Lo siento pero mis valores no tienen precio.

Cien años y una ausencia

A ti, que nos has contado tantas historias. Que nos has enseñado tanto. A ti, que has vivido tanto, nada más y nada menos que 100 años.

A ti, que nos deseas un mundo en el que no haya más guerras y que no tengamos que pasar hambre.

A ti, que no quieres regalos, solo que estemos todos juntos. A ti, que echas de menos tanto a la abuela y la querías tanto. A ti, porque te lo mereces.




Dedicado a mi abuelito que cumplió 100 años y a mi abuelita que no pudo estar.

Un tesoro en la arena


Ya pensaba que no volvería a estar frente a un montón de libros eligiendo los que quisiera y llevándomelos a casa gratuitamente. Pues ayer me volvió a pasar. Estaban junto a la boca de metro, en unas bolsas en el suelo. Mientras rebuscaba a ver que había, una mujer se me unió a la causa.
No es que hubiese libros nuevos, como era de prever, pero me hice con algunos de ellos que me parecía, no se merecían estar tirados en la arena.
Recogí, deprisa y corriendo, algunos sobre arte, otro de Quevedo, una edición de Madame Bovary, otro de los diálogos de Platón y un par de un estudio sobre el Quijote.
Estos formarán parte de mi biblioteca particular y en todo caso si no me gustan siempre puedo regalarlos.
Además entre sus páginas y a modo de marca páginas, he encontrado un plano antiguo del metro de Madrid, muy curioso; un ticket de metro de hace mil años y una felicitación de navidad del sereno de la calle. No me digáis que no son tesoritos…


No es la primera vez que me ocurre algo así. En mi primer viaje a Barcelona, también nos encontramos, junto a unos contenedores, una maleta llena de libros. De ellos conseguí mi ejemplar de "El diario de Briget Jones" y algunos títulos más.

¿Qué os parece que algunas personas dejen los libros que ya no les interesan en algún rincón como estos?