Hace un par
de semanas se celebró Expocomic 2012. Tenía muchas ganas de que volviesen a
celebrar esta feria. Con el problema sucedido en el Madrid Arena, hasta última
hora el ayuntamiento no decidió donde iban a ubicar este año la expo. Supongo
que el poco tiempo y la precipitación de dicha decisión provocó que la feria no
estuviese ideada de la manera mejor para acogerla.
La verdad
es que el Matadero no fue la mejor opción para mi gusto y cuando estás
acostumbrado a ver Expocomic o Expomanga en las instalaciones del Pabellón de
Cristal, pues se queda un poco corto, la verdad. A parte del caos de la
señalización (sin apenas carteles y con un mapa que no se entendía), hubo que esperar
una inmensa cola para comprar las entradas y otra mucho peor, congelándonos de
frío, antes de entrar en el recinto. Hay que tener en cuenta que a estas ferias
muchas personas van disfrazadas y muchos de esos trajes no son precisamente de
invierno (para que os hagáis una idea, hay chicas que van en bragas y chicos
con el torso al descubierto), así que creo que eso se podría haber organizado
de otra manera.
Los
trabajadores eran muy amables y te indicaban todo cuanto les preguntabas, y tenías
que preguntarles todo, hasta donde había que recoger el comic que supuestamente
te regalan con la entrada. La entrada cuesta cinco euros, así que el comic te
cuesta cinco euros. Un comic que ni siquiera te gusta, pero bueno. Recuerdo que
cuando fui al Expocomic en Granada nos dieron a escoger entre varios y estaban
mejor. Aquí en Madrid los comics regalados no suelen gustarme, pero bueno.
Otros años
no me ha importado pagar la entrada ya que siempre he encontrado comics más
baratos, he disfrutado del ambiente, he visto los colsplays, te regalaban
marcapáginas o tarjetitas, etc. Pero este año me costó un montón encontrar algún
comic que me gustase, no había apenas eventos, el rollo de la gente era más de
empujón que de abrazo (¿dónde estaban los típicos cartelitos de “regalo abrazos”?)
y los precios de los comics nuevos no es que no tuvieran rebaja es que estaban
más caros que en fnac…así que me sentí un poco engañada, pagando la entrada
para esperar en la calle muerta de frío, para ver los puestos entre empujones,
para encontrarme muchos comics más caros y sin poder disfrutar de cosas
originales que en otros sitios no se ven. Además decían que había varias
exposiciones, pero me parece muy atrevido llamar exposición a cuatro láminas
colgadas en la pared. Si el año que viene no mejora, creo que dejaré de ir y es
una pena. He visto muchas opiniones iguales a la mía o incluso mucho más
cañeras, así que como no se pongan las pilas se acabarán cargando el evento.
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