A veces, escribo de más...

..........................................................................................................Y ésta, es una de esas veces.

Carta de despedida al 2011


Tenía ganas de escribir esta carta. 2011 no es que haya sido precisamente mi mejor año. Sin embargo, y a pesar de todo, no me lo habría saltado por nada del mundo. Creo que es uno de los años en los que más cosas he aprendido. Cosas que no solo están en los libros, sino de la vida, pero sobre todo de mi misma. Es muy difícil conocerse a uno mismo, profundizar en nuestro dolor para darle sentido, pasar revista a nuestros miedos y combatirlos. Luchar contra el fracaso y vencer a los demonios y los obstáculos que nosotros mismos nos ponemos en el camino.
En este gran esfuerzo de superación, he necesitado por ejemplo alejarme de la blogosfera por un tiempo. Volcarme en otros aspectos de mi vida fuera del blog. No habría hecho falta alejarme de él si no fuera porque en este año ocurrieron algunos aspectos que hicieron que entrar a mi propio blog no me hiciera sentir del todo a gusto. Algunos de vosotros los recordaréis. En otro momento seguramente habría conseguido superarlos sin que me afectaran demasiado pero creo que era una lección que debía aprender. A veces hay que reconocer los propios errores de cada uno y las debilidades, porque ese es el primer paso para superarlas y os puedo decir que con esfuerzo, se logra.
El 47 de Noviembre volví a abrirlo porque ahora quizás algunas de las motivaciones han cambiado y se han mejorado y es el momento de volver a él, pero de otra manera. Igual que nosotros nos reinventamos, nuestro blog cambia con nosotros. Es lo que siempre he pensado, que nuestro blog es fiel reflejo de una parte de nosotros mismos, porque es una creación nuestra. Como nuestras novelas, relatos o fotografías.
Volviendo al balance del año fuera del blog, debo decir que este año ha sido el más rico en conocer gente nueva. Algo que me parece de lo más enriquecedor para abrir nuestras mentes y ver otras formas de ver la vida. Me gustaría continuar este año de ese modo y seguir conociendo gente nueva diferente y por supuesto conocer mejor a algunos que aparecieron en éste. Algunos de ellos ya han escrito alguna importante página en el libro de mi vida y los guardo con cariño en mi cofre de los recuerdos más bonitos. Incluso este año he conocido en persona a amigos que conocía por la blogosfera y han sido gratas experiencias para mi vida. Es paradójico, justo cuando más alejada he estado de él. Personas que me han hecho ver que el cariño sincero y no adulador que se fraguaba entre blogs era real. Que se correspondía con las palabras escritas.
La verdad que algunas cosas o personas se echan de menos de la blogosfera cuando te alejas de ella. Cuando has estado mas de tres años escribiendo tus cosas por aquí. Alejarse por un tiempo de las cosas te da perspectiva y hace que salga a flote lo importante y que también puedas señalar con facilidad lo superfluo. Otra nueva enseñanza que me ha dado escribir en un blog. Y eso, el aprendizaje casi diario, es lo que me llevo.
Tengo que dar las gracias a muchas personas que han estado conmigo apoyándome y entendiéndome en los momentos más difíciles. Sabéis ese dicho que dice: “quiéreme cuando menos lo merezca porque será cuando mas lo necesite” muy poca gente te apoya en esos momentos. Lo más fácil es juzgarte y pasar factura una y otra vez a tus fallos, quizás como defensa para no pasar revista a los suyos propios. A mi no me interesan los errores de los demás, cada uno tiene que responsabilizarse de los suyos y superarlos.
Mejorarse a sí mismo es un camino lento y duro. Es difícil porque tienes que superarte a ti mismo en muchas ocasiones. Yo sé que este año he dado un gran paso adelante y que seguiré luchando en el año que viene.
Me siento muy orgullosa de todos mis logros de este año y al final eso es lo más importante. Sentirnos bien con nosotros mismos porque es el modo también de hacer sentir bien a los demás. Supongo que todo esto es parte del crecimiento personal de cada ser humano.
Espero que todas esas personitas a las que admiro y aprecio, sigan a mi lado en este año que comienza y que las que conocí en este año, también lo hagan. Que aquellas con las que la amistad que compartíamos se ha estancado, deje de estarlo y se retomen historias que prometían en sus comienzos. En todos los casos, y si no es así, os agradezco vuestro paso por mi vida, porque cada una me habéis enseñado algo valioso.
A todos vosotros,
Feliz año 2012 y que vuestros sueños, sirvan para algo más que para hacer anuncios de navidad. Os den alas y os empujen en los momentos más bajos de la vida que están asegurados. Os hagan levantaros y seguir adelante.

Cartas antiguas:
Novena carta.

Solo palabras

Las palabras emigraron de los libros. Volaron entre las ramas de los árboles de frondosos bosques hacia un rincón donde dormirse apaciblemente. Donde escuchar la lluvia arreciar contra las escarpadas montañas y sentirse seguras bajo el respaldo de techados de cuevas y huecos en los troncos de sauces milenarios.

Ellas se quedaron dormidas y soñaron con cuentos nuevos. Con historias que contarles a los animales a su regreso. Se conocieron mejor a sí mismos en las adversidades de las tormentas eléctricas y bajo las nevadas feroces. Lucharon por encontrar su más profundo significado. Su origen. Aquel valor que las hace ser quienes son en el texto en que viven.

Convivieron entre sí con nuevas palabras que no conocían y aprendieron de las demás con la mirada de quien ve el mundo por primera vez. Se reinventaron y crecieron. Evolucionaron para ser más brillantes y llegar a los corazones de sus más acérrimos lectores.

Ahora han vuelto a sus respectivas páginas. A los cuentos que se quedaron desiertos y las historias huérfanas que sin ellas no son nada. Su viaje les ha hecho más intensas y fuertes y su energía ahora llegará más lejos. Llegará incluso a los corazones de aquellos que consigan entenderlo.

Publicado el 47 de Noviembre de 2011

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