está súper cambiado. No está acabado del todo pero vaya, es como que se intuye que va a quedar muy bien. Pienso que las ciudades que no tienen costa, lo menos que pueden tener es un gran río por el que poderse pasear y, no es que sea espectacular, pero me recordó en cierta forma a Budapest, cuando estuve el año pasado. No es tan bonito y bueno, va a mejorar seguro porque le faltan luces y que acaben las obras, pero creo que está quedando muy bonito.Además están haciendo zonas en plan playeras. Había una en la que había unas tumbonas-columpios, que yo por supuesto tuve que probar. Dios que a gusto se estaba tumbada bajo la noche y con la compañía de una luna llena preciosa…
Esas noches en Madrid me encantan porque la ciudad está repleta de gente por todos lados. No es como en otras ciudades a las que he ido, que a las 11 de la noche ya no hay nadie, o están todos en el mismo sitio. Eso es una de las cosas buenas de Madrid.
Pero es que llegamos a la puerta del sol y había un círculo alrededor de algún artista. Nos acercamos y me encantó. Un grupo de música de tres chicos que al acercarme a darles una moneda, pude ver su nombre: Hombre Esponja. Sonaba muy bien y me apunté el nombre para buscarles en Internet. Hay poco sobre ellos, pero he encontrado su Myspace Hombre Esponja y así podréis escucharles (aunque las canciones que escuché ayer me gustaron muchísimo más). De las que tienen aquí, la que más me gusta es: Ahora empiezo. Echadles un vistazo.
Yo no puedo dejar de escuchar esta canción...Lo peor fue que un borracho se puso a hacer tonterías y a molestar y mucha gente se puso a reírle las gracias. ¡¡Panda de garrulos!! Ayy, que a gusto me he quedado…
Cuando terminaron, porque llegamos un poco al final, subimos por una calle donde había una exposición de fotografías en paneles al aire libre, que se llamaba: Desvelos, (de la fotógrafa Angele Etoundi Essamba) muy bonitas. Que contrastaban con la patada que un payaso le había dado a una de ellas para romperlo (¿quién es el despreciable que te hirió?) y con las pijas asquerosas que salían del casino todas peripuestas… (buscad las 7 diferencias y luego me contáis)
La verdad es que ayer pensé que cuatro locos se dedicaban a hacer arte mientras el grueso de la población se empeñaba en cargárselo sin apreciarlo…pero hoy tengo esperanza, y espero que no sea así. Al menos yo seguiré siendo una “chica esponja” empapándome de todo lo bueno que puede dar una ciudad como ésta.
























