A veces, escribo de más...

..........................................................................................................Y ésta, es una de esas veces.

La chicaesponja en Madrid

Madrid puede ser sorprendente y fascinante. (Siempre que no se te meta un mosquito en el ojo nada más salir del metro. Que me tiré diez minutos para intentar sacarlo). Después del estupendo paseo por el puente Segovia y una sabrosa cena en un francés (algo que recomiendo encarecidamente), fuimos a ver la zona del Manzanares. Hacía tiempo que no me paseaba por allí pero está súper cambiado. No está acabado del todo pero vaya, es como que se intuye que va a quedar muy bien. Pienso que las ciudades que no tienen costa, lo menos que pueden tener es un gran río por el que poderse pasear y, no es que sea espectacular, pero me recordó en cierta forma a Budapest, cuando estuve el año pasado. No es tan bonito y bueno, va a mejorar seguro porque le faltan luces y que acaben las obras, pero creo que está quedando muy bonito.
Además están haciendo zonas en plan playeras. Había una en la que había unas tumbonas-columpios, que yo por supuesto tuve que probar. Dios que a gusto se estaba tumbada bajo la noche y con la compañía de una luna llena preciosa…
Esas noches en Madrid me encantan porque la ciudad está repleta de gente por todos lados. No es como en otras ciudades a las que he ido, que a las 11 de la noche ya no hay nadie, o están todos en el mismo sitio. Eso es una de las cosas buenas de Madrid.
Pero es que llegamos a la puerta del sol y había un círculo alrededor de algún artista. Nos acercamos y me encantó. Un grupo de música de tres chicos que al acercarme a darles una moneda, pude ver su nombre: Hombre Esponja. Sonaba muy bien y me apunté el nombre para buscarles en Internet. Hay poco sobre ellos, pero he encontrado su Myspace Hombre Esponja y así podréis escucharles (aunque las canciones que escuché ayer me gustaron muchísimo más). De las que tienen aquí, la que más me gusta es: Ahora empiezo. Echadles un vistazo. Yo no puedo dejar de escuchar esta canción...
Lo peor fue que un borracho se puso a hacer tonterías y a molestar y mucha gente se puso a reírle las gracias. ¡¡Panda de garrulos!! Ayy, que a gusto me he quedado…
Cuando terminaron, porque llegamos un poco al final, subimos por una calle donde había una exposición de fotografías en paneles al aire libre, que se llamaba: Desvelos, (de la fotógrafa Angele Etoundi Essamba) muy bonitas. Que contrastaban con la patada que un payaso le había dado a una de ellas para romperlo (¿quién es el despreciable que te hirió?) y con las pijas asquerosas que salían del casino todas peripuestas… (buscad las 7 diferencias y luego me contáis)
La verdad es que ayer pensé que cuatro locos se dedicaban a hacer arte mientras el grueso de la población se empeñaba en cargárselo sin apreciarlo…pero hoy tengo esperanza, y espero que no sea así. Al menos yo seguiré siendo una “chica esponja” empapándome de todo lo bueno que puede dar una ciudad como ésta.

Proyecto de quedada bloguera

Este finde comienza la Feria de Madrid 2010. Ya tenía ganas porque es la excusa perfecta para poder comprarte más libros, pasearte por el Retiro…como si no pudiera hacerlo en otras ocasiones, jeje.
El caso es que me rondaba en la cabeza una idea, ya desde hace semanas…y la había desestimado porque quedaba poco y no sabía muy bien que podría pasar, porque no sé si alguien querrá apuntarse, pero bueno, me han vuelto a animar con el tema para que lo organizase (no solo me han animado, que mi Ayudante Consejero Rodrigo de Madrugario me ha nombrado Presidenta de Festejos Literarios, así que os comento que vamos a organizar la primera quedada bloguil, blogueril o bloguera de la historia del blog (el nombre todavía está por decidir) vaya, y así celebramos los dos años de blog también, que queda poquito, jaja. Hemos pensado que el mejor sitio es la Feria del Libro de Madrid y el día, pues podría ser el sábado 12 de Junio (así os da tiempo a enteraros y a pensároslo).
De momento solo es un “proyecto de quedada”. A quien le parezca buena idea y quiera venirse, que se apunte en los comentarios, para ir viendo quien podría venir. Y si eso, ya fijaremos la hora y el lugar. ¿Qué os parece la idea? Podremos recomendarnos libros en vivo y en directo, conocernos, ir a perseguir a nuestros autores favoritos, darnos un paseíto por el Retiro…

¿Os apetece bloguear fuera del blog? será toda una experiencia...
(apúntate en comentarios)



Nota: y así luego tendremos un “me acuerdo” en común :)

Je me souviens o "me acuerdos"

Tanta gente sola

Acabo de terminar el libro: tanta gente sola. Me llamó la atención el título, aunque la cubierta no me gusta demasiado. Creía que era una novela, pero es un conjunto de relatos. Lo mejor es que están entrelazados. El primero te deja un poco con ganas de que siga la historia y es como que le falta algo, pero claro es que va teniendo sentido según van avanzando los relatos.
Sobre todo en uno de ellos, narra lo que para el protagonista es al metaliteratura. Dice textualmente: "la literatura que se utiliza para llegar a un más allá, a una meta real, la que se propone afectar a alguien"


Y me hace gracia porque el último relato, que enlaza todos los demás y le da un sentido redondo al conjunto del libro, habla de otro libro: El libro de Georges Perec, que es un libro con un listado de recuerdos a los que llama: je me souviens o "me acuerdos". (Del que ya me ha entrado mucha curiosidad por leer, además la cubierta es mucho más llamativa. Comparad vosotros, ¿cuál os gusta más?).

Dice que es una buena forma de desbloquearnos cuando no tenemos ideas para algún relato o historia. A modo de tormenta de ideas. A mi me hizo mucha gracia y os propongo que hagamos el ejercicio.
Simplemente se trata de escribir varios “me acuerdos” de nuestra vida, aquellas cosas que se nos hayan quedado grabadas, que sean importantes o relevantes o graciosas. Y las escribamos. Las nuestras nos pueden servir para introducirlas en algún relato y las de los demás para darnos ideas. En el relato, el protagonista trata de ponerse en la piel de los demás haciendo realidad los “me acuerdos” de los demás, puede ser divertido, aunque seguro que muchas serán casi imposibles, como después él verá.
¿Jugamos entonces? ¿Qué os parece si fijamos cinco o diez "me acuerdos" por cada uno? (sin no se os ocurren en ese momento, pues menos) Compartimos unos cuantos pero también lo interesante es que cada uno lo siga después para sí mismo en un documento de Word. Pero podemos compartir algunos, y así nos conocemos un poco mejor también.
Empezaré yo, para que veáis la mecánica. Veamos:

1. Me acuerdo de cuando mis padres me llevaban al cine Cervera a ver películas de Disney. Y que después iba al cine avenida que estaba más lejos. Los dos ahora están cerrados hace años.

2. Me acuerdo cuando nos poníamos en la mesa de la cocina los sábados y domingos por la tarde a pintar con acuarela o a hacer puzzles con mi familia cuando era pequeña.

3.
Me acuerdo cuando a golpe de telefonillo nos bajábamos a la calle y jugábamos toda la tarde. Y que no me gustaba ligármela al escondite porque cuando acababas encontrando a todos los niños que se escondían, te encontrabas a medio barrio, incluso niños que ni siquiera conocías, y te tirabas toda la tarde contando. Y me acuerdo que jugábamos al fútbol por la tarde y después de cenar nos bajábamos a jugar a las cartas con los vecinos.

4. Me acuerdo de cuando me dijeron que había ganado un premio por un relato en el instituto y me lo querían quitar porque lo perdieron del año anterior. Y también me acuerdo quien estuvo en la entrega de premios para aplaudirme y quien no.

5. Me acuerdo cuando íbamos a los pantanos los sábados. O a asar chuletas y a meternos en el río.

6. Me acuerdo de la primera vez que vi el mar, a los siete años.

7. Me acuerdo cuando iba con mi madre a las clases de pintura al óleo (ellos pintaban al óleo y yo pintaba con pinturas). Y de cuando vimos que el centro cívico se quemaba, del que se salvó uno de los cuadros de mi madre.

8. Me acuerdo de las invitaciones que hacíamos para nuestros amigos de cumpleaños. Me acuerdo cuando preparaba las bolsas de chuches para repartirlas entre los amigos. De las fiestas de cumpleaños en casa o en el burguer.

9. Me acuerdo de cuando escribí mi primera novela y de la cara que puso mi madre y de lo que dijo cuando se la enseñé.

10. Me acuerdo del día en que mi mejor amiga del cole me dijo que se iba a vivir a otra ciudad, en la otra punta de España. Y del verano anterior que pasé con ella.

11.Me acuerdo de las manifestaciones multitudinarias a las que fui en contra de la guerra, de ver a Ana Belén cantando la puerta de Alcalá, en la puerta de Alcalá y de que a pesar de todos los intentos de paz se fue a la guerra y luego ocurrieron los atentados del 11 M.

12. Me acuerdo que todo el mundo me quería en su equipo de relevos porque solo y a veces me ganaba otro chico.

13. Me acuerdo de mi primer ordenador que solo tenía ms2 y cuando preguntaba que para qué servía un ordenador, me decían: para ordenar cosas, y yo me preguntaba que podría ordenador un trasto con una pantalla en negro con códigos que no entendía.

14. Me acuerdo de todos los partidos de fútbol en el insti. De lo mal que lo pasaba cuando me tocaba de portera y de lo bien que me lo pasaba cuando me tocaba en cualquier otro sitio. De las risas con mis amigos, de saltarnos por la ventana de clase para ir a jugar sin que nos vieran y de las tardes de los viernes en la vía.

15. Me acuerdo de cuando escribimos "Raúl, el pirata", unos cuantos de clase en el cole. De lo bien que me lo pasé ideando una historia en la que nosotros éramos los personajes.

16. Me acuerdo de mi primer concierto de Ella Baila Sola a los trece años, y de todos los que han venido después. Y de todas las canciones que he descubierto a lo largo de la vida, que me han hecho bailar, llorar y disfrutar.

17. Me acuerdo de la primera vez que me teñí las puntas del pelo de fucsia. De todos los comentarios que me hicieron hasta la gente que no me conocía.

18. Me acuerdo de las clases de arte en el insti, del mi 18 cumpleaños en el museo del prado y las anécdotas de mi profe.

19. Me acuerdo del equipo de fútbol-baloncesto-balonmano en el que estaba cuando estaba en el cole y de mi entrenador Miguel. De los entrenamientos entre risas, de lo malos que éramos y también de los felices que nos hacía.

20. Me acuerdo de mi primer amor y de mi primer mejor amigo (que no era el mismo, aunque la gente se empeñara en decir lo contrario).

21. Me acuerdo de la Feria del Libro del año pasado que fue la mejor. Conocer a Lorenzo Silva y su dedicatoria, la dedicatoria de Juan José Millás y el reencuentro con mi profe de tecnología Javi.

22. Me acuerdo de mis clases de artes gráficas y de cuando encuaderné dos ejemplares de mi novela.

23. Me acuerdo de muchas conversaciones interesantes.

24. Me acuerdo de muchos momentos tristes pero sobre todo me acuerdo de los alegres. De reírme hasta llorar y hasta dolerme las costillas.

25. Me acuerdo de todos los viajes que he hecho y de los rincones de cada pueblo, aldea, ciudad, bosque o playa al que he ido.

26. Me acuerdo de cada personita que ha pasado por mi vida (bueno, de unos mucho más de otros).

27. Me acuerdo de cuando empecé este blog…




…infinito.

Esta lista yo la he seguido en mi archivo personal y seguro que me servirá (como ya me han servido alguno de estos u otros recuerdos) para mis novelas. Espero a vosotros también os sirvan.

¿Y tú, de qué te acuerdas?

El final en una novela

Poner el punto y final a una novela siempre es motivo para estar contenta. Te sientes bien contigo misma, realizada. ¿Cómo explicarlo?, da igual que no vayas a publicarla jamás, es un logro personal. Algo por lo que sentirte orgullosa. Un punto final que concluye una historia que solo existe gracias a ti. También es la guinda a un trabajo por el que te has esforzado. Sin poner el final, es como si no te quedaras satisfecha del todo.
Todo esto es lo que ocurrió ayer. Le di unos cuantos empujones a la novela y la terminé. Seguro que estaréis perdidísimos en la novela de la que os hablo, y no me extraña porque tengo tantas cosas empezadas que hasta yo dije el otro día: "buenoooo si de ésta ni me acordaba…" en fin, que menudo cacao tengo yo, menos mal que tengo mi Super-Excel con los datos de todas las novelas…A lo que iba, que es la novela de Ciencia Ficción que tenía empezada. Os pongo en situación. Tengo una trilogía escrita (bueno, del último libro el final no está del todo definido, es como si me costara terminar esa historia. Son las novelas más largas y la única trilogía. Creedme si os digo que he estado mucho tiempo conviviendo con esos personajes y no quiero terminar su historia…) yo creo que esa novela, la primera de la trilogía, es la mejor que tengo. Creo que todos los que tenemos varias historias escritas, le tenemos especial cariño o confiamos más en unas novelas que en otras. Yo sé que si alguna vez publicase alguna, sería esa… bueno el caso es que tenía miedo de no saber escribir otra historia de ciencia ficción porque con ésta había utilizado mucho cartucho. Dicen que es bueno escribir una novela sin guardarte nada en el cajón, y es verdad, porque así saldrá lo mejor que has sabido y para la siguiente siempre tendrás nuevas ideas.
Esta novela fue una prueba para mí. Saber si era capaz de escribir algo de este género después de escribir "la niña de mis ojos". Y bueno, puedo decir que lo he conseguido. Es como cuando terminé la segunda novela, cuando tenía unos dieciséis años, y me sentí capaz de seguir escribiendo, pues se tiende a pensar que solo has conseguido escribir una historia, y no serás capaz de escribir otra cosa.
Y bueno, la he escrito y ahí está. Ahora habrá que corregirla un montón y ambientarla bastante mejor con descripciones (que es mi talón de Aquiles), pero el final me ha gustado mucho (es como si lo hubiese descubierto cuando lo escribía. Eso es lo bonito, que parece que ni tú misma lo estás escribiendo) y os desvelo que la historia de amor no tiene desperdicio. Porque si algo se repite en todas mis novelas, al menos hasta ahora es:

1. Que la protagonista siempre es una joven. (Sé que no debería ser así, pero es desde la perspectiva que me gusta escribir. Aunque a veces cambia un pelín la cosa).
2. Que siempre, siempre hay una historia de amor. Me gusta escribir sobre esos sentimientos, que le voy a hacer. (Y también sobre la amistad).
3. Lleno todas las novelas de misterios que voy resolviendo al final.

También me gusta el haber acabado alguna de todas las novelas que tenía empezadas. Es como que me agobiaba (o me sigue agobiando un poco) tener todo a medias y que sigan surgiendo ideas, que escriba diez o veinte páginas, y se queden ahí esperando. Tenía ya ganas de terminar algo.
- Ahora mismo tengo a medias varias. La famosa de los viajes, (aquella de la que os pedí información) y creo que esa me va a llevar un montón de tiempo más.
- Tengo otra muy sencillita, así en plan historia de barrio con una chica muy peculiar como protagonista. Me quedé un poco estancada para poder seguirla, pero seguro que será una de las que coja en breve.
-Una de época pero ésta es un experimento. Ya os hablaré más de ella próximamente.
-las otras tres se han quedado en poquitas páginas de historias que no se si seguiré o no, como la de época.

Hay veces que se ve que una historia quizás no continúe. No se sabe, pero sí que se ve las que van a continuar y sabía que esta de ciencia ficción la iba a terminar (tenía casi claro el final desde el principio). Y las dos primeras también las acabaré (porque los finales también están más o menos pensados) quizás se trata de eso…

En conclusión. Los finales son muy importantes, no solo ya para cerrar una novela y darnos por satisfechos plenamente, sino que también puede ser la clave para acabar una novela desde el principio.
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¿Vosotros tenéis el final medio pensado cuando comenzais a escribir una novela?
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Tener un novelista en la familia

¿Creéis que el gusto por la escritura va en los genes?, he pensado en ello y no lo sé, seguramente habrá algún estudio sobre ello, si lo conocéis contádnoslo. El caso es que tal vez si influye el hecho de que crezcas en un entorno donde hay creatividad. Por ejemplo, en el mío siempre ha habido cabida para desarrollarla. En mi cole siempre hacíamos actividades de pintura, talleres, escritura, música, etc. Pero en mi casa también. Por citar algunos ejemplos, mi madre pinta al óleo hace ya muchos años, a mi padre le encantan las maquetas de tren (si pudiera tendría una enorme en medio del salón), a mi hermana siempre se le ha dado bien dibujar, mi abuela recita poemas y cantares (no sé como puede hacer para acordarse de todos) mi otra abuela te hace cualquier dibujo con la costura y tengo una prima tercera que ya muchos conocéis que se llama Carmen Ruiz y es actriz. Como veis muchos hacen actividades creativas y a todos les gusta leer, pero que yo sepa, no hay, nadie en mi familia que escriba novelas. Es curioso, ¿verdad? ¿Vosotros tenéis alguien en la familia que lo haga?
También he pensado que hay casos en los que el entorno no invita a escribir y precisamente eso es lo que empuja a una persona a hacerlo. Por el hecho de expresarse. Hay entornos en los que no está bien visto y los que escriben lo pasan mal porque no tienen apoyo. ¿Os habéis sentido alguna vez rechazados o poco valorados por el hecho de escribir? Yo debo decir que no. Si acaso no he sido tomada en serio en muchas ocasiones, pero es normal porque hay personas que, a menos que tengas publicado un libro, no te valoran como escritor y en parte tienen algo de razón.
Por ejemplo, un caso típico que ocurre en mi casa es que, a veces cuando escribo, mi madre quiere contarme alguna cosa y cuando me ve frente al ordenador me dice: “ah, estabas escribiendo, perdona”, pero yo le digo: “da igual, si la idea ya se me ha ido…” o te llaman por teléfono o al timbre. Hay un montón de interrupciones cuando estás escribiendo, es curioso. Aunque jamás me han dicho que para qué escribía o que era una pérdida de tiempo. Ni siquiera cuando estaba estudiando, y eso que siempre he sido una estudiante más bien mediocre, pero iba sacando las asignaturas así que tampoco tenían pegas, y supongo que si alguna vez me hubieran castigado con algo (que pocas veces sucedía) habría sido con no salir o algo así.
La gente de mi entorno si se ha enterado de que escribía era por parte de algún familiar. Mis amigos se han enterado (si es que lo han hecho), al cabo del tiempo o porque alguien se lo ha dicho. A mi siempre me ha parecido absurdo decir: “hola, soy Elena, y en mi tiempo libre escribo novelas”.
Quien lo ha sabido, siempre me ha dicho que era algo curioso y chulo. Nadie se ha mofado nunca de eso, (pero claro, seguramente tampoco se enteraron quienes lo habrían hecho). Pero sé de personas que sí lo han sufrido. Algunos de vosotros lo habéis contado alguna vez a través del blog.
Tengamos un camino más o menos difícil para desarrollar nuestro gusto por la escritura, creo que todo el mundo al final sale a delante si es lo que le gusta. Escribir es una lucha constante. Contra el papel en blanco, contra la superación personal y a veces contra algunas personas, pero al final siempre se gana si se es constante y fuerte.

Nota importante: Todos los cuadros se encuentran en la importante galería de arte de mi casa. La autora de todos ellos es mi madre y le tengo especial cariño al cuadro del perrito, ya que fue un regalo.

Escribir un libro

¿Cómo se escribe un libro?, ¿Cómo se consigue? Para aquellos que ya hayan escrito alguno en su vida, esta entrada no les va a parecer mínimamente interesante, pero bueno para los que no, y quieren escribir su primera novela o nunca se lo habían planteado, quizás les sirva y les entren más ganas.
Os cuento desde mi humilde experiencia. (Humilde pero larga, que con la tontería llevo 12 años escribiendo y acabadas, peores o mejores, tengo nueve novelas) Así que al menos sé lo que es escribir el punto y final.
Lo primero es pensar la idea básica de lo que queremos escribir. Algo por lo que empezar. Normalmente las mejores ideas surgen “de la nada”, pero una buena forma de coger ritmo, es empezar a pensar y escribir ideas en un papel (hacer una tormenta de ideas) todo lo que se nos pase por la cabeza, por muy absurdas que nos parezcan. Yo tengo varias listas de esas. Algunas se convirtieron en parte de alguna novela o relato, y otras siguen ahí sin utilizar. Quien sabe si algún día escribiré sobre ellas o no.

Cuando tenemos la idea principal, tenemos que pensar en ideas que engorden a esta primera. Con esos acontecimientos, empezamos a pensar en los personajes, sobre todo en el protagonista que llevará a cabo esa historia.

En realidad no existe una fórmula que tengamos que seguir para desarrollar esas ideas. Hay quienes se hacen un guión de toda la historia antes de comenzar a escribir. Otros hacen un estudio pormenorizado de todos los personajes. Particularmente yo suelo “escupir” la historia en el papel según me llegó la idea. Escribo las páginas que me salen, y cuando ya no puedo seguir más, es cuando me hago un guión, que voy modificando según avanza la historia. Seguramente no es el mejor método, pero prefiero hacerlo así (seguramente por mi mala memoria) y luego corregir lo que haya que corregir. A veces hay personas que por un grado de perfección elevado, nunca consiguen escribir nada. Yo prefiero escribir, aunque sea peor, porque al menos existirá algo. Se trata de no tenerle miedo al papel, si escribimos algo mal, no pasa nada, porque solo lo vamos a escribir nosotros mismos.

Según vamos cogiendo experiencia escribiendo, la historia parece escribirse sola. Sobretodo cuando la idea da para desarrollarla. Si nos vamos quedando sin ideas que “engorden” la inicial, es porque puede que la idea principal falle. O esté mal enfocada.

¿Cómo saber cuándo es el momento de terminar la novela?, una vez que hayamos pasado al menos de cuarenta folios aproximadamente, (porque si escribimos menos será un relato largo), el final nos lo pide la historia. Tenemos que cerrar la historia. Responder a todas las “preguntas” que hicimos durante la historia. Explicar todo lo que ocurre en el libro. Y buscar una moraleja, algo que sorprenda y que tenga que ver. Algo que esté ligado a la idea inicial que dio sentido a la novela.
Escuché una vez que una buena novela se podía resumir en una sola frase. Esa frase puede ser en parte esa idea con la que comenzamos. (Sin desvelar el final, claro).

Una vez que acabamos de escribir la historia, toca, como ya sabéis reescribirla y corregirla. Leerla varias veces.
Cuando lo terminemos tendremos un manuscrito. Normalmente se deja unos años para que madure y se vuelve a leer y corregir (ya que tendremos más experiencia y objetividad ante la novela).
Nuestra historia se convierte en libro y si una editorial nos la publica, y como ya sabéis todos, eso es muy difícil. Pero claro, tampoco imposible.

Así que ya sabéis, abrid un archivo de Word, y comenzad a escribir.

Reparto de libros

De nuevo, hemos tenido reparto en el trabajo. Para quien no sepa a qué llamo: Reparto (nombre que no le he puesto yo y que no tiene mucho que ver con la realidad, sobre todo referido a algunas personas), es el momento en que los libros que han enviado editoriales a mi trabajo para la revista que hacen de reseñas de libros, son repartidos entre los miembros de la empresa, (y los que sobran, entre los alumnos). Pues bien, el otro día volví a ver esa mesa enorme y repleta de libros, donde, vas mirando los libros que te interesan y te los llevas a casa (siempre que el de al lado no se adelante, y normalmente hay respeto).
El caso es que tienes que tener agilidad mental, es decir, que si te paras a leer lo que dice la sinopsis del libro, igual alguno que querías ya no está…en fin, que es como hacer una compra impulsiva.
Me he dado cuenta que tienes que tener en cuenta varias cosas. Hay libros que escoges porque te los han recomendado (y ya reconoces las cubiertas, aunque sea por le lomo) suelen ser los primeros agregados a tu torre, hay otros que te hacen gracia por el título o la cubierta te llama la atención. Os diré cuales escogí yo, según cada impulso.
Allá van:

Por recomendación:

1. Generación dead. Daniel Waters. En muchos blogs se habla de este libro, y la verdad es que la cubierta tiene su gracia (aunque parece una americanada)
2. La camarera. Markus Orths. Bueno, este ha sido por error. Me sonaba y creía que me habían hablado de él, pero al parecer no…pero bueno, por lo que dice el libro, parece interesante.


Por una cubierta llamativa:

Los libros juveniles suelen llamarme bastante la atención. Y además muchos de ellos sé que no me los compraría, así que he cogido unos cuantos:

3. El futbol y el amor son incompatibles. Laura Gallego. No lo conocía pero la verdad con ese título y esa cubierta es uno de los que me hubiese comprado, porque seguro que me lleva a dar una vuelta por el pasado.
4. Will Moogley Agencia de fantasmas. Las ilustraciones están muy cuidadas.
5. El barco fantasma. Tea stilton. Me recordó a una historieta que escribí con nueve años, lo único que en este caso son ratones y yo lo escribí sobre conejos. (Ahorraros los chistes, jaja).
6. Los hechiceros dias de Shirley. Fairy oak. Elisabetta Grone. Esta saga está super cuidada y tiene unas ilustraciones preciosas también, tanto en la cubierta como en el interior.


También me llaman la atención cubiertas como las de estos libros:

7. Las sieranas del alma. César Fernández García. Suena a paranormal pero no va de vampiros, y es de agradecer.
8. De música ligera. Aixa de la Cruz. Me llamó la atención la imagen de la chica de la cubierta, y luego el título pues parece que va de algo referente a la música, y ya os dije que me gustan los libros en los que aparece algún grupo.
9. La habitación azul. Yasmine Allas. No tiene nada que ver con los otros dos, pero vaya que esa cubierta también es muy bonita en plan ensoñación y el título le acompaña.

10. También me hizo gracia este otro: El factor ex. Andrea Semple. Me suena a libro de chicas, y no soy muy de estos libros, (creo que solo me he leido el diario de Briget Jones y me gustó) así que probaremos con éste.

11. Los amantes tristes. Eugenia Rico. Este otro es muy cortito, y me pareció un tanto curioso. Sé que esta clase de libritos no me los compraría, así que es la oportunidad para leerlos.


Por los títulos:

12. Nosotros, los no escritores. Lorena Chanes. No tengo ni que explicar porqué este libro me llamó la antención. ¿Acaso no os la llama a vosotros?
13. Perdidos la filosofia, Simone Regazzoni. Cuando lo vi fui rauda y veloz porque en cuanto acabe de ver la serie, necesitaré que me expliquen cosas seguro, y este libro parece ser parte importante para que me quede más claro.
14. Trayectorias de la novela policial en España. Julio Peñate Rivero. No hubiera cogido este libro, si el final del título no hubiera sido: Lorenzo silva. Pues sí, por que se ve es un estudio de algunas de sus novelas policiacas. Ah, y también había una edición de bolsillo de su novela: el lejano pais de los estanques. Es una pena porque este libro ya lo tenía, (en la otra edición), pero vamos, para dejarlo y eso, está bien.
15. Y este otro, El cementerio de los versos perdidos. Txus Di Fellatio. También lo cogí por el título, pero luego me di cuenta de que eran versos del letrista de Mago de oz, y me hizo más ilusión. Claro, así me había llamado la atención…(aunque francamente, se podía haber horrado las fotos).


No está mal 16 libros, (más los que he cogido para hacer algún regalillo), pero os diré también que soy la que menos coge.

Creo que estos repartos me están haciendo desarrollar un sexto sentido cuando voy a las librerías… (pero esto ya será otro debate).


¿Os habéis leido alguno de ellos?, ¿queréis quitarme la ilusión de leerme alguno?¿queréis que os hable de alguno en concreto cuando lo haya leído?

Crónica de un concierto (visto con ojos de un proyecto de escritora)

Esta semana se me ha hecho kilométrica. Parecía que avanzábamos por ella teniendo dos lunes, dos martes…y así hasta el viernes. No es una semana para olvidar, (puesto que siempre nos servirá para algo, aunque solo sea para tener precaución con determinadas cosas o personas). Bueno, a lo que iba. Para mí la semana se terminaba ayer y da la casualidad de que ésta lo hizo en un concierto. ¿Qué mejor forma de despejarse de una semana chunga que escuchando buena música?
A la carrera salí del trabajo porque, en principio la banda a la que iba a ver, empezaba a las 22 h. Y los teloneros, llamados Coronel Weber, tocaban a las 20 h y ya tenía claro que no iba a llegar. (Nunca os fiéis del horario de un concierto, siempre empezará tarde). Con las prisas cogí el cable de la cámara de fotos que no era, así que me tuvieron que dejar otra, por lo que las fotos han salido un poco raras. El caos seguía vigente, para hacer juego con el resto de los días.
Al final me dio tiempo a ver a los teloneros. Me gustaron, lo que pasaba es que se escuchaba un poco mal el sonido y la gente tenía tantas ganas de escuchar al otro grupo que no sé si tocaron muy a gusto.
El grupo al que fui a ver era Ergo. Y seguramente os sonará porque es un blogger de los que su blog figura en mi lista (su nick es Talk Tonight). Que decir que el concierto me encantó. Sonó muy bien, (bueno, seguramente habría cosas que corregir que diría un experto, pero a mi me sonó genial) A parte de la voz de César, me gustó mucho como sonaba la batería. Hubo un momento que el ritmo era super deprisa y supuse que era muy difícil y cansado. Ahora que, si difícil es tocar la batería, que seguramente será muy difícil, mucho más es montarla…¿cuándo te compras una batería, viene con instrucciones?, en fin…mi desconocimiento de la música llega hasta esos extremos, y no será porque no estudiase varios años en el instituto. Por cierto, ya os hablaré algún día de ello, que da para otra entrada.
Todo esto ya sé que poco tiene que ver con libros, aunque ya os he narrado alguna vez algún concierto al que he asistido. Pero os diré que puede asemejarse. Hay quienes dicen que cada persona va construyendo la banda sonora de su vida, según va pasando el tiempo. Hay grupos que has escuchado más en unas épocas y que cuando vuelves a escucharlos, es como si los recuerdos volvieran contigo. Me pasaba mucho con uno de mis grupos favoritos, Estopa. Cada vez que escuchaba una canción era como si me cantaran una situación de ese momento (menos la de la raja de tu falda, que es de las pocas que no me gustan). No sé, o con las de Extremoduro, con las de Mago de Oz, etc. Sobretodo con las que son en español. Puede pasar también con los libros que si te han gustado mucho te acuerdas hasta en dónde te los leíste. (Uyy, otra idea para otra entrada, no si últimamente no paro). Bueno pues, no ya desde el concierto, pero sé que las canciones de Ergo ya forman parte también de mi banda sonora, y eso no lo hace cualquier grupo. Así que gracias a los cinco integrantes del grupo por construirlas y compartirlas con los demás.
Para terminar, os recomiendo que os paséis por su web Ergoband y que escuchéis las demás canciones, pero yo, me quedo con una de ellas, que cantaron en el concierto: Mis ganas (iba a ponerla aquí, pero como no la tienen en goear), y como yo soy muy torpona para subirla de otro modo os dejo con una canción de Platero, que cantaron también en el concierto y que es muy bonita. Que la disfrutéis.
Y bueno, para quien no la escuchó en su día, también os pongo la que más me gusta de ellos.

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